
No es un articulo de quejas, mucho menos una forma de 1000 palabras para decir “Lo Odio”. Es solo que K-On! ha sido un anime muy polarizante en Internet, tiene tantos defensores como detractores… y no obstante, me encuentro yo con opiniones encontradas…
Así que voy a analizarlo desde cero y viéndole lo bueno y lo malo a este anime, manga y todo en general
Manga

K-On! empezó como un manga poco conocido, era hecho por Kakifly, un ilustrador de Doujins que probó suerte en Hollywood el mundo de los mangas serializados. Su propuesta no era la más original, de hecho era más algo como Kira Kira se encuentra con Azumanga Daioh, pero la combinación de los personajes y el alto factor moé de la historia le valió unos cuantos fans.

Parte de su éxito fue el cambio en la dinámica común de muchos personajes. Yui era básicamente una Osaka de la que se alegaba “Es buena en lo que se enfoca pero solo puede aprender una cosa a la vez”, Ritsu era la Genki de turno y una de las pocas que se tomaba en serio lo de la música, Mio era la seria del grupo con el giro de que además era la tímida lo que quitaba autoridad y Mugi era la “Madre” del grupo con la diferencia de que buscaba de ponerse al nivel de las demás, luego vino Azusa, quien, más seria que Ritsu en lo de la música, perdía todo ímpetu ante las caricias más sencillas.

En lo personal soy fan del manga, si bien el aparenete final estuvo lleno de un drama que luego me dejó una sensación de “¿Y de que sirvió tanto lagrimeo?” cuando continuó, tiene un humor simple y no es para nada agresivo, Ritsu era la Genki pero no provocaba lanzarla por un barranco, Yui la distraída pero en onda de niña pequeña, Azusa la Tsundere pero no demasiado evidente en ello y así…

En medio de la historia se daban detalles sobre instrumentos, mantenimiento y cosas similares para reforzar la idea del club “Que no hace nada”
Aunque de relativa popularidad, el manga no era nada del otro mundo en ese mismo aspecto…

Anime
Cuando el anime llegó nadie se esperó la popularidad que tendría…
…en lo personal mi reacción fue por las lineas de “¡¿Que Demonios?!”

Lo primero que noté, el Tsurime de Mio fue reducido dramáticamente, volviéndola un personaje distinto (Por lo menos para el punto de desarrollo del arte del manga) y la animación parecía más algo sacado de Rugrats para cuando el estilo de Kakifly en ese punto era bastante “Geométrico”…

Lo otro que noté fue como con la animación, el carácter de Yui se magnificaba… a puntos en ocasiones insoportables. En general situaciones que se tomaron como chistes se redujeron a comentarios como parte de la conversación (Mugi declarando que no tiene nada en contra de una relación entre dos mujeres es en el manga una situación que le vale las reacciones “Confundidas” de las demás, mientras que en el anime se trata como la cosa más natural del mundo en medio de la conversación, eliminando un chiste), ocasiones que formaban parte de un chiste se magnificaron a ser parte de un drama (Cuando Azusa se decepciona con el club, situación que se resuelve rápido en el manga se vuelve una escena “Conmovedora” en el anime) y extrapolan situaciones buscando todo menos el humor (Mio llevándose bien con Nodoka es extrapolado y llevado a algo notorio en la trama).

Básicamente transmutando situaciones que se tocaban en pro del humor en situaciones para inspirar un “D’awww” de parte del espectador.
Todo esto fue una combinación letal, los 4-koma suelen adaptarse en historias lentas… que buscan de balancear con humor, pero en este caso se fueron más por una serie intoxicantemente moé con menos humor que drama (Drama que no estaba ahí originalmente dicho sea).

…y mientras menos hablemos de la segunda temporada mejor… eso se sintió como un letargo comatoso.
No obstante…

Música
Acá tengo que concedérselo al anime. Lo promocionaron como una banda de música ligera japonesa y no escatimaron en la calidad de la música, fue un buen detalle que expandieran las pocas letras vistas en el manga y las Seiyuus escogidas tienen buena voz. Yoko Hikasa (Mio) posee quizá una de las mejores que he visto en mucho rato, una voz potente… ¿Y por que no? Aki Toyosaki puede también si se lo propone (No como Yui, pero cuando canta Junjou Masquerade… solo no la pongan a cantar Hey Jude), apartando lo diabeticamente dulces que son sus letras, las melodías son pegajosas y fue lo que me hizo aguantar la primera temporada.

…pero esto no lo salva de mi siguiente punto.
Suzumiya Haruhi no Juutsu Segunda Temporada
Kyo Ani cometió sacrilegio acá, si bien podía salvar a K-On! del olvido por lo antes mencionado, no aguanté que después de mas o menos 2 a 3 años de esperar la segunda temporada de Haruhi… vinieran y la hicieran con el estilo de K-On!, terminando con los mismos diseños que rayan en Rugrats… y el fiasco de Endless Eight no ayudó.

En resumen, puedo decir que soy un fan de K-On!, y si bien le puedo perdonar muchas cosas a la producción gracias a la banda sonora, puedo decir sin pelos en la lengua que es una de las peores adaptaciones manga a anime que he visto en un buen rato, adulterando a los personajes y la trama en contra del humor que en un principio tenía.

